miércoles, 30 de junio de 2010

El internado

Se acerca el momento de mi "retiro" anual de 28 días en la pseudocárcel, el internado, donde los días pasan lentamente y el calor es afixiante. El sábado día 3 a las 8,30 de la mañana me ingreso, hasta el sábado 31 a las 14 horas. 28 días sin descanso y sin moverme de allí ni para dormir, donde manejar todos los hilos y tener contentas a 130 personas es misión imposible.
Todos los años, al finalizar, digo que se terminó; pero acabo cayendo al año siguiente. Y van ya 19 años. 19 meses de mi vida perdidos entre las cuatro paredes del colegio aguantando gilipolleces de padres, profesores y alumnos. Pero todo sea por el cochino dinero. Y por las benditas vacaciones. Así se cojen con más ganas.
Y mi depresión anual ya está aquí. Me supera, pero hay que hacerlo. Ya sé que nadie me obliga, así que sobran los comentarios de que por qué lo hago y cosas similares. Lo haré aunque me supere.

lunes, 28 de junio de 2010

¡Qué alegría ser un hombre!


Ni gol fantasma ni nada de nada

Como se aprecia en la foto, lo de Inglaterra ayer no fue gol. En la foto se ve claramente como el balón no pasa la línea.

viernes, 25 de junio de 2010

Es por ti- Luz Casal



Gran canción de mi paisana. Espero que por ser da terra, New-Man no me vacile. Se la dedico a un habitual del blog, que está pasando por malos momentos. Espero que sirva para levantarle el ánimo.

jueves, 24 de junio de 2010

El señor de los anillos y las vuvuzuelas del mundial

Cosas que pasan en este país.


La Unión de actores acaba de organizar una asamblea para movilizar al sector y defender sus intereses... al parecer están hartos que les llamen los de la ceja...ha dicho el presidente que amenazan con una huelga...vamos a ver señores actores.... yo mismo estoy dispuesto a renunciar a otro 5% de mi sueldo si convocan una huelga INDEFINIDA Y ETERNA..., fíjate tú como esta el país y estos nos vienen ahora con amenazas de huelga.... PARA HACER HUELGA ES NECESARIO TRABAJAR....así que se complica un poco la cosa, y digo yo si hacen huelga ¿habrá pìquetes?, ¿veremos a Florinda Chico inyectando silicona en las cerraduras de los cines?, quien sabe...


Al final de la noticia esta de los actores leo que en el acto se encontraban rostros conocidos como, atención: GUILLERMO TOLEDO y ¿Pepe Viyuela?, el primero lo mejor que podría hacer es irse a su querida Cuba a darle un poco de caña a los disidentes que eso se le da mejor que actuar, el otro, ...., su mejor interpretación es en la película Mortadelo y Filemón (hace de Filemón)... por favor HUELGA DE ACTORES YA !!!!!

domingo, 20 de junio de 2010

¡Feliz cumpleaños Beatriz y Stefan!


Nuestros queridos amigos de Málaga, Beatriz y Stefan, celebraban su nosecuantos cumpleaños con una fiesta a la que fuimos invitados. Desde aquí nuestra felicitación y agradecimiento por la invitación. Y encima, nos dieron cobijo una noche. Más agradecidos no podemos estar. Así que ayer sábado nos fuimos para allá Paul Newman, las dos nonuernas y el que escribe. Newman puso el coche.
Se ve que eso de la puntualidad no está muy pillado aquí en el sur, ya que íbamos a salir sobre las 5 de la tarde; y terminamos saliendo sobre las 8,30. Excusa perfecta para que Newman le pisase... y vaya si le pisó. Debimos de tardar menos de una hora Granada-Málaga. ¡Cómo bajaba las curvas de las Pedrizas! En algunos momentos me sentí Fernando Alonso arrancando las pegatinas del coche al que adelantábamos.
La anécdota del viaje fue que las nonuernas iban vestidas de normal y querían ponerse elegantes para el fiestorro. Así que pensaron cambiarse al llegar. Pero como íbamos tarde, decidieron cambiarse en el coche. ¡Las muy indecentes! Y como era incómodo hacerlo en marcha, nos hicieron parar en un área de descanso para ponerse bellas. Así que ahí estábamos, ellas en el coche acicalándose, y Newman y yo a veinte metros del coche, vueltos de espalda y ¡sin mirar! mientras las nonuernas cambiaban sus ropajes. El moro parado al otro extremo del área de descanso se puso las botas.
Málaga... ¡qué bonito es Málaga! Comparar la belleza malagueña con Granada es de necios. Eso sí que es una ciudad. Y no esto. Pero bueno, qué se le va a hacer. Newman y yo ya hemos decidido que cuando podamos nos mudaremos a Málaga.
Llegamos sobre las diez de la noche y otra vez a perder el tiempo, ya que las nonuernas tenían que pintarse. ¿Y dónde? No eligieron mejor sitio que en mitad de la calle, mirándose en los retrovisores de los coches. ¡Qué triste! Y mientras Newman, en mitad del Paseo de Reding, despelotándose para cambiarse de camisa. ¿Con qué clase de personas me junto yo?
Llegamos tarde a casa de nuestros amigos. Viven en el piso 15... ¡qué vértigo! y qué vistas tan bonitas. Allí estaban ellos y unas cuantas perejas más; debíamos ser unos 15 ó 16 en total. Lo pasamos muy bien. Primero la cena. Una espectacular cena. Había todo tipo de ricos manjares. Me quedé prendado con los tomatitos con flor de cebollino, el gazpacho de fresas y el queso parmesano.
Después de la cena, Newman nos deleitó con su postre inglés de todos conocido y de nombre impronunciable. Ruego que deje un comentario con dicho nombre. Helados, frutitas y copas varias. Las copas fueron aderezadas con miel y con no sé qué amargante raro (seguro que también era inglés) que hizo las delicias de las nonuernas. Y como no, también hubo tarta con velitas, regalos y cánticos cumpleañeros. Hay que decir que las dos nonuernas eran las únicas andaluzas de la reunión y lo demostraron: una derramó una copa de vino y la otra un vaso de gazpacho.
Y luego, tertulia. Lo pasamos muy bien y nos reímos mucho. Puteamos bastante al anfitrión gracias a su costumbre de hacer cerveza casera y sus extravagancias varias.
Nos fuimos a la cama sobre las cuatro de la mañana, cansados y, alguno, un poco bebido. Y a las dos del mediodía del domingo hemos vuelto a Granada, donde nos esperaban nuestros niños, que se habían quedado con los suegros, con los brazos abiertos de felicidad por volver a vernos. Lo de los brazos abiertos de felicidad lo digo por los suegros, cansados ya de cuidar niños.
Sólo nos queda agradecer a los anfitriones, lo bien que nos lo hemos pasado, y desearles que cumplan muchos años más y que nosotros lo veamos.

jueves, 17 de junio de 2010

La cruda realidad

Hoy me he pasado toda la mañana como miembro de un tribunal de oposiciones, la verdad es de vez en cuando me toca pasar por esto, y tengo que decir que cada vez me cuesta más. Mirando las solicitudes y haciendo los exámenes experimentas la realidad de la gente que busca trabajo, algo que me temo que muchos políticos y muchos sindicalistas se han olvidado.

Las plazas que salen a consurso son de auxilares de conserjería, las plazas más bajas de la plantilla, sin antigüedad, nada más entrar apenas llegan a 1.000 euros, sólo se convocan 30, y para optar a ellas hemos tenido que revisar 1.800 solicitudes, cada plaza se la van a “jugar” entre 60…en fin, una locura…

Lo peor de la jornada se ha producido a última hora, me tocó valorar un expediente de un Ingeniero de Caminos, con un montón de cursos y de 40 años…, lo tuve que excluir porque no había presentado un papel, me imagino que se le pasó…, inevitablemente pensé en si este hombre tenía familia, en lo frustrante que tiene que ser el verte con 40 años en el paro con una carrera, de las duras, a la espalda que no te vale para nada, en quedarte fuera a las primeras de cambio por un puto papel…., y la ginda es que hay 300 que tendran que hacer un exámen de gallego que ahora es el primero y eliminatorio…., así que los de fuera de Galicia lo tienen crudo…

La verdad es que se presentan un montón de licenciados, diplomados, gente mayor, un número especialmente llamativo de gente con disfunciones psíquicas y físicas…me temo que hacer estos exámenes y tener que ver el rostro de toda este gente me va a costar un huevo,.

Luego llegas a casa y escuhas a ZP y demás elenco de politicuchos de pacotilla hablando de lo solventes que somos, que si estamos en la “Champion leage” …y otras babosadas similares…que lejos de la realidad están estos sinverguenzas…dan ganas de vomitar.

Mi clase favorita

Ahora mismo me encuentro vigilando un examen final en un curso de la ESO. Puede que sea la peor clase del colegio. 25 alumnos, cada uno de su padre y de su madre, dispuestos a dar guerra y a sacar de sus casillas a cualquier adulto que se introduzca en sus dominios.
Son buenas personas: chavales cariñosos, con los que se puede hablar uno a uno. Pero cuando están en manada, no hay quien los soporte.
El examen comenzó hace una hora. A los tres minutos de haber empezado, 5 alumnos han tapado el boli Vic con el que ponían su nombre, lo han dejado encima de la mesa y se han dispuesto para pasar las siguientes dos horas de la forma menos mala posible.
Si me pongo a mirar uno a uno, todos me caen muy bien. Ahí está, en la esquina, el que saca peores notas. Es de un pueblo de la Granada profunda. Su única ilusión, conducir un tractor. Tiene 16 años, dos más que el resto. Tiene una novia que, según él, es “precioza” y cuando habla de ella, la llama La Marialuiza.
En todas las clases siempre hay un gordo feliz. En esta también. Dicen las malas lenguas que el último día que comimos hamburguesas en el cole, él se ventiló 12. Por supuesto que sólo piensa en comer y lo de la lengua, matemáticas e inglés le trae sin cuidado.
Cuatro alumnos representan a los “mírame los calzoncillos”; esos que llevan los pantalones bajaos y aunque no quieras, te encuentras con sus gallumbos de frente. Pelito largo en plan Beatle, calzoncillos surferos y gilipollez mental. Menos mal que esa enfermedad se pasa tarde o temprano.
Tres son los representantes de los hiperactivos, o mejor dicho, de los TDHA, que es como se llama ahora la dichosa enfermedad. ¡Qué manera de tocar las pelotas que tienen los tres! Está demostrado: son incapaces de estar más de diez segundos sin hablar y más de dos sin moverse. Mira que yo soy paciente y sosegado. Pero más de un día he deseado tirarlos por la ventana. Tienen el don de pedir a gritos ser abofeteados; son los típicos que cuando acabas de decir que el examen no se hace en color rojo, te preguntan que si se puede hacer con bolígrafo rojo.
Y como en todas las clases, ahí está mi enchufado. Más buena gente que nada, simpático, cariñoso, atento, educado,… pero más perro que una siesta. Creo que el último trimestre aprobó recreo y comedor, por los pelos. El resto, penco. Pero siempre está dispuesto a ayudarte, siempre tiene la tiza preparada cuando llegas, te da los buenos días por la mañana… etc. Un tío fenomenal. Si estudiase un poco , ya sería perfecto. Este fue el que el día de mi cumpleaños me regaló un bocata de tortilla.
También existen los estudiosos. Son pocos y además se dejan llevar por el mal ambiente que transmiten los no estudiosos. Así que tampoco los buenos sobresalen en exceso.
Pero ¿y lo bien que me lo paso con ellos? Intentar enseñarles problemas de velocidades, fuerzas, aceleraciones y tiempos, es tarea imposible. Que entiendan cómo se reproducen las bacterias o los hongos, se las trae floja y pendulona. Pero en el funcionamiento de cualquier móvil o en el pirateo de pelis y demás por internet, son unos cracks. ¡Y cómo cuentan los chistes! En la última excursión que hice con ellos, no me pude reir más.
Dentro de unos días les daremos las notas finales. A la mayoría les dará igual. A mi, no. Quiero que aprendan cosas y sean capaces de trabajar un poquito cuando las circunstancias lo requieran. Confío en que pronto puedan conseguirlo.

martes, 15 de junio de 2010

Pocos amigos, pero buenos amigos

El tiempo pasa inexorablemente. Esta es una de las pocas verdades absolutas. Y a medida que pasa, nos hacemos mayores. Sí, y cada vez mayores. Parece que fue ayer cuando estaba con pantalones cortos disfrutando de la inconsciencia propia de la infancia y ya tengo hijos más cerca de los veinte que de los diez.
¡Cuántas cosas que cambiar si pudiésemos volver a nacer! O como decía aquel, como me gustaría volver a vivir sabiendo lo que ahora sé. ¡Toma y a mi! Me imagino a mis 18 años con la experiencia y conocimientos que tengo ahora. Pero no puede ser. Hay que vivir la vida tal y como es. No se puede echar para atrás y variar algunas cosas de las que no estás contento.
Una de las primeras cosas que cambiaría, sería mi adicción a la nicotina. En mala hora comencé a fumar. Creo que ha sido lo peor que he hecho en mi vida. ¡Con lo fácil que es no empezar! Pero ya se sabe, con tal de hacer algo "prohibido", el quinceañero hace lo que sea. Y luego lo estamos pagando toda la vida.
También cambiaría la carrera que hice. Haría algo más práctico, más moderno, más específico... algo en lo que pudiese ganar un buen montón de euros. Ya sé que el dinero no da la felicidad... pero da un gustirrinín!!!!
Lo que sí me encantaría cambiar sería el trato con algunas personas, de las que durante mucho tiempo me consideré amigo y que ya no lo son. Gente que te defrauda, que te esperas una cosa y te dan otra o que, simplemente, se aprovechan de ti. Gracias a Dios, olvido pronto a ese tipo de gente; pero son un horror. Además, en mi caso, soy de los que se encariñan rápidamente con los que se me dan un poco; y luego, zas... te la pegan en mitad de la línea de flotación.
Y después de muchos años descubres que, amigos amigos, sólo un pequeño puñado. Pero esos son los buenos. Los que están a las duras y a las maduras. No necesitas estar viéndolos cada dos días; puedes pasarte mucho tiempo sin verlos. Pero sabes que cuando los necesitas, están ahí. No te fallan. Dejarían cualquier ocupación por ayudarte. Algunos de ellos, son lectores habituales de este blog. A ellos quiero agradecer su amistad.

lunes, 14 de junio de 2010

Vaya fenómeno el camarero

Una de esas payasadas que les gustan tanto a los yankis, un camarero reta a Kobe Bryant al típico juego de encestar en una máquina de mini-basket, el bueno del Kobe lo hace bien pero el condenado camarero es una máquina.... parece un robot lanzando baloncitos...según parece ya le ganó a otros de la NBA.

HTC Desire


Ya llevaba tiempo queriendo cambiar de móvil. Buscaba uno que mereciese la pena; con conexión a Internet, GPS, correo electrónico, una buena cámara y con muchas aplicaciones. Después de buscar durante mucho tiempo, me decidí por el Iphone. Tenía lo que yo quería.
Pero resulta que preguntando a entendidos, me dijeron que esperase un poco; que en pocos meses saldría la HTC Desire, que apuntaba maneras. Así que esperé. Y hace unas semanas, una amiga, se la compró. Al poco tiempo me habló maravillas de él y me dijo que mejor que el Iphone. Le costó convencerme ya que estaba más que decidido por el móvil de Apple. También New-Man, que aunque parezca que no, sabe bastante, me lo recomendó. Y un amigo del trabajo que se dedica a cosas informáticas, me comentó que estaba muy bien.
Me convencieron. También hay que decir que ayudó la buenísma oferta que me hicieron los de Orange. Lo pedí. Y no sabéis lo que me alegro. Ahora que llevo una semana con él, sólo puedo decir cosas buenas.
Va de maravilla: la cámara hace unas fotos muy buenas; llevar internet en el bolsillo es fenomenal; me he bajado cientos de aplicaciones curiosísimas y utilisímas de la página de HTC... y gratis. El correo en el móvil me parece comodísimo. Y como teléfono se escucha muy bien. La agenda me ha encantado. Vamos, que todo él merece la pena.
Si os gustan estas cosas y queréis cambiar de móvil, no lo penséis dos veces.

domingo, 13 de junio de 2010

Cambio radical de diseño

Como podéis ver, Dos hombres y un destino ha cambiado el diseño. Ha costado trabajo encontrar una plantilla que nos gustase, así como una nueva foto de cabecera de blog. Imagino que gustará más o menos según cada uno. Por eso pido que comentéis si os parece mejor o peor que antes; si os gusta más esta foto o la anterior; si cambiaríais algún color o alguna cosa. Se agradecen todas las sugerencias. Muchas gracias.

Anuncio de la VISA. Mundial

sábado, 12 de junio de 2010

La felicidad

Llevo tres horas con esta página abierta queriendo escribir algo y no sé de qué escribir. Ni pajolera idea de con qué os voy a torrar hoy. Si lo hago de música doy pie a New-Man para que me queme. Si lo hago sobre la vida en general... también. Si hablo de política, nadie lo lee. Así que no me queda más remedio que hablar de mi última conversación con un amigo psicólogo. Eh.... hablábamos como amigos, no como médico y paciente.
Empezamos a charlar sobre la felicidad humana y cómo conseguirla. Y ya se sabe, los psicólogos tienen respuestas para todo. Así que me soltó una serie de frases, parece ser que dichas por distintos personajes ilustres, que me han hecho gracia.
La primera parece ser que es de Freud: "Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo." No está mal... pero como en casi todo, no estoy de acuerdo con este señor. Prefiero no La siguiente frase es de no se quién y dice: "Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una." Tampoco estoy de acuerdo. Creo que cada uno sabe dónde debe buscarla. El problema viene en que cuando se busca, no se encuentra.
La mejor frase de todas las que me ha dicho, está pronunciada por el genial Groucho Marx y dice: "Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna… ". A esto, sí me apunto. Pero como dice mi amigo, al yate no, que cuesta mucho trabajo mantenerlo. El yate que lo tenga un amigo; yo me quedo con la pequeña fortuna. Y al hilo de esta frase, me ha venido a la memoria el dicho ese de "el dinero no da la felicidad, pero produce una sensación tan parecida, que hay que ser un verdadero especialista para distinguirla".
Ya no recuerdo quién fue el payo que dijo: "El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene; pero no de épocas felices."
Y por último, la que más realista me parece: " Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo." Creo que la frase es redonda, perfecta. La cantidad de energía que gastamos en hacer creer a los demás que somos felices. El otro día, por ejemplo, me lo decía un amigo; me indicaba un matrimonio con sus hijos y me comentaba que se les veía una familia muy feliz. Yo, para mis adentros, me dije...¡Si tú supieses!
Así que opiniones hay para todos los gustos.

viernes, 11 de junio de 2010

jueves, 10 de junio de 2010

ECONOMÍA PARA BURROS

Un análisis que me ha llegado por correo....

DEUDAS y BURROS

Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entienda sus causas....


Este fue su relato:

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.
Buena parte de la población le vendió sus animales.
Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.
Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.
Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.
Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.
Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.
Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

Resultado:
La aldea quedó llena de burros y endeudados.
Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:
Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.
Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.
Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.
El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.
Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.
El resultado:
Los listos del principio, forrados.
Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.
Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.
El Ayuntamiento igualmente arruinado.
Resultado¿ final?:
Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo,
el Ayuntamiento BAJÓ EL SUELDO A SUS FUNCIONARIOS

Pensamientos varios

En esta vida todo es convencionalismo. Siempre actuamos según dicta la costumbre o lo políticamente correcto. ¿Y por qué? Porque nos importa demasiado lo que piensen los demás de nosotros. En el fondo es eso; es ese sentido del ridículo que tenemos o de no defraudar al resto haciendo o diciendo cosas que no esperan de nosotros.
No sé si os pasa o no. Pero muchas veces estoy harto de hacer sólo lo que se espera de mi. A veces me entran ganas de mandar a mucha gente a la mierda... y no lo hago... por no quedar mal, por el no vaya a ser que piensen...
¿No habéis tenido ganas alguna vez de hacer cosas que todos pensarían que sois incapaces de hacer? Y no me refiero a la gimnasia rítmica ni cosas así. Me refiero a actuaciones que nadie espera de ti. No sé... irte a las misiones a Kuala Lumpur, dejar tu trabajo y mandar a la mierda a tus jefes (como lea esto quien yo me sé, mañana mismo estoy en el INEM)...
¡Anda que no apetece a veces cambiar de trabajo! Y poder decirles cuatro cosas bien dichas a algunas personas. Yo tengo varios candidatos a los que les cantaría las cuarenta si dejase de trabajar donde trabajo. Y no me refiero tanto a los jefes como a ciertos compañeros de trabajo que en vez de remar en tu mismo barco, parecen enemigos que se empeñan en frenar y echar para atrás la embarcación común. A esos sí que les diría las cosas bien claritas.
Pero bueno, a lo que íbamos. Hacer lo que se espera de nosotros. ¿Y si dejase de hacerlo? ¿Qué me pasaría? ¿Perdería amigos y conocidos? ¿Sería supercriticado? ¿Defraudaría a mucha gente? ¿Y si me pongo un tatuaje?

martes, 8 de junio de 2010

Música para trabajar


Habitualmente tengo música mientras trabajo, hace tiempo me enganché a spotify y a last.fm pero o pagas o te meten publicidad a cada momento, hace algunas semanas que me conecto a www.jazz24.org que emite por streaming jazz las 24 horas del día... además de AC/DC a uno le gustas otras cosas sobre todo para escuchar mientras trabajas..., la única pega que le veo es que no puedes elegir lo que escuchas... vamos que es como una radio... y una aclaración final, evidentemente no esperéis encontrar ni a Patrick Bruel ni la música casposilla con la que nos deleita el bueno de Redford.... ¡¡¡ con lo de Barry White te has superado !!!... es como ponerse unos "tofes" en los oídos...no se puede ser más empalagoso, del Barry ese no se que me gusta más si su coletilla, la barba pintada con limpiazapatos o el abrigo de piel de culebra.... vaya pinta

¿Cómo era eso de que España no se merece un gobierno que mienta?

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Barry White

viernes, 4 de junio de 2010

Sultans of Swing a la española... Nada que envidiar a Knopfler

Buceando en youtube encontré esta maravilla.

Cinema Paradiso

Paradiso es el nombre del cine de un pueblucho italiano en la época de los 50, que da nombre a la película de la que quiero hablar hoy. Ganó el Óscar a la mejor película extanjera en 1989 y, desde que la vi, es una de mis películas favoritas.
Dirigida por Giuseppe Tornatore, narra la historia de un niño que va creciendo en la Italia de la posguerra y que su principal diversión es ayudar al operario del cine del pueblo. Se va forjando una verdadera amistad entre los dos a pesar de la diferencia de edad.
Poco a poco el niño se va haciendo mayor y decide dedicar su vida al mundo del cine. Al final se convierte en un famoso director.
La película es entrañable y constituye una declaración de amor al mundo del cine. No te deja indiferente... terminas de verla y te sientes totalmente identificado con los personajes. Tiene sus partes dramáticas, y otras en las que no paras de reirte. Por ejemplo, se ve como el cura del pueblo hace la censura previa a todas las proyecciones y van cortando los trozos de cinta donde hay besos y demás. No hace falta decir que el niño se las ingenia para lograr ver todos esos trozos.
Sé que estoy dando carnaza a New-Man y demás para que me den caña, pero tengo que decir que nunca he llorado tanto viendo una peli como con el final de ésta. El niño ya es mayor y vuelve al pueblo después de 30 años sin aparecer. El operario del cine ha muerto y le ha dejado un regalo: una película. La película son los trozos que iban censurando, todos unidos. Y nos muestran como al verla, se da cuenta que esa época fue la mejor de su vida y que lo peor que ha podido hacer, es intentar olvidar el pasado. Descubre también que su primer amor es realmente el único amor de su vida.
Recuerdo que fui a verla hace muchos años con las dos nonuernas, la de New-Man y la mía. ¡¡¡Cómo lloramos los tres!!! Pero nos gustó tanto, que al día siguiente volvimos a verla y volvimos a llorar a moco tendido.
Os la recomiendo vivamente. Por cierto, tiene también una música preciosa.

martes, 1 de junio de 2010

Peor, imposible

Hay días a los que no merece la pena enfrentarse. Hoy es uno de ellos. Murphy en su máximo apogeo. Todo lo que pueda salir mal, sale mal. Y así ha sido. Todo ha salido mal. Y mira que me levanté con el firme propósito de que todo tenía que salir bien. Pues nada, peor imposible.
El pudor me impide expresar aquí cuáles son esas cientos de cosas que me han salido mal. Pero JODER... ¡cómo jode! Ni una salió bien. Pero lo peor no es eso; lo peor es que empiezo a ver la botella, ya no medio vacía, sino vacía entera. He perdido hasta la gracia que me harían los comentarios jocosos de los habituales del blog. Así que un pequeño favor: abtenerse, que no está el horno para bollos. Ni trabajo, ni familia, ni nada de nada. Y la verdad es que estoy muy jodido.
Así que mañana, que será otro día, espero que las cosas se enderecen un poco. Mientras tanto dormiré, esperando que las aguas vuelvan a su cauce. Buenas noches.

Caperucita y el lobo machista. Otro más de Pérez-Reverte

Pues ya que estamos con Pérez-Reverte, vamos a seguir con él. Encantado estoy con todo lo que expone en el post de New-Man; pero sorprendido me ha dejado con este artículo publicado en el XLSemanal, el último fin de semana. Me parece increíble. No os lo perdáis.

Hoy me he levantado con talante. Como después de haber publicado El pequeño hoplita -un cuento sobre un niño en las Termópilas, que tanto debe a su magnífico ilustrador, Fernando Vicente- le tomé el gusto a la narrativa infantil, he decidido echar un cable. Ayudar a que nuestra ministra de Igualdad y Paridad, Bibiana Aído, rubia joya de la corona, haga realidad su bonito proyecto de conseguir que los cuentos tradicionales para pequeños cabroncetes sean desterrados de escuelas y hogares, y dejen de ser un reducto machista, sexista y antifeminista. O que, expurgados y reconvertidos a lo social y políticamente correcto, contribuyan, ellos también, a la formación de futuras generaciones de ciudadanos y ciudadanas ejemplares y ejemplaras. Como está mandado.

Al principio pensaba hacerlo con el cuento de Blancanieves y las siete personas de crecimiento inadecuado; que, como sostiene Bibiana, requiere, título aparte, una remodelación general urgente. Pero ciertos indicios de intolerable violencia machista en la casita del bosque, como que sea una mujer quien cargue con todas las labores del hogar, o que no haya paridad de sexos en el número de individuos que trabajan en la mina -su número impar complica además el asunto-, me decidieron a dejarlo para más adelante. Lo intenté luego con La soldadita de plomo y ploma; y no es por echarme flores, pero lo tenía casi resuelto. Una soldadita de plomo de la ULFF -Unidad Legionaria Femenina Feroz-, terror de los talibanes afganos y de los piratas del Índico, impedida en su extremidad locomotriz por haber caído poco metal en el molde cuando la fundían. O sea, incompleta física de una pierna, para entendernos. O no. Lo que antes se decía, en jerga fascista, coja. Y que, desde su repisa en el cuarto de juegos de una niña, se enamora de un bailarín de ballet de papel maché que está enfrente, puesto tal que así, de puntillas, y que tiene una bonita lentejuela de plata en el prepucio. Se lo leí a mi hija por teléfono, a ver qué tal iba la cosa; pero al llegar a lo de la lentejuela me aconsejó dejarlo. Te van a malinterpretar, dijo. Así que al final me decidí por un clásico inobjetable: Caperucita Roja. Y está feo que lo diga, pero la verdad es que lo he bordado. Creo.

Caperucita Roja camina por el bosque, como suele. Va muy contenta, dando saltitos con su cesta al brazo, porque, gracias a que está en paro y es mujer, emigrante rumana sin papeles, magrebí pero tirando a afroamericana de color, musulmana con hiyab, lesbiana y madre soltera, acaban de concederle plaza en un colegio a su hijo. Va a casa de su abuelita, que vive sola desde que su marido, el abuelito, le dio una colleja a Caperucita porque no se bebía el colacao, ésta lo denunció por maltrato infantil, y la Guardia Civil se llevó al viejo al penal de El Puerto de Santa María, donde en espera de juicio paga su culpa sodomizado en las duchas, un día sí y otro no, por robustos albanokosovares. Que también tienen sus necesidades y sus derechos, córcholis. El caso es que Caperucita va por el bosque, como digo, y en éstas aparece el lobo: hirsuto, sobrado, chulo, con una sonrisa machista que le descubre los colmillos superiores. Facha que te rilas: peinado hacia atrás con fijador reluciente y una pegatina de la bandera franquista, la de la gallina, en la correa del reloj. Y le pregunta: «¿Dónde vas, Caperucita?». A lo que ella responde, muy desenvuelta: «Donde me sale del mapa del clítoris», y sigue su camino, impasible. «Vaya corte», comenta el lobo, boquiabierto. Luego decide vengarse y corre a la casa de la abuelita, donde ejerce sobre la anciana una intolerable violencia doméstica de género y génera. O sea, que se la zampa, o deglute. Y encima se fuma un pitillo. El fascista. Cuando llega Caperucita se lo encuentra metido en la cama, con la cofia puesta. «Que sistema dental tan desproporcionado tienes, yaya», le dice. «Qué apéndice nasal tan fuera de lo común.» Etcétera. Entonces el lobo le da las suyas y las de un bombero: la deglute también, y se echa a dormir la siesta. Llegan en ésas un cazador y una cazadora, y cuando el cazador va a pegarle al lobo un plomazo de postas del doce, la cazadora contiene a su compañero. «No irás a ejercer la violencia -dice- contra un animal de la biosfera azul. Y además, con plomo contaminante y antiecológico. Es mejor afearle su conducta.» Se la afean, incluido lo de fumar. Malandrín, etcétera. Entonces el lobo, conmovido, ve la luz, se abre la cremallera que, como es sabido, todos los lobos llevan en la tripa, y libera a Caperucita y a su provecta. Todos ríen y se abrazan, felices. Incluido el lobo, que deja el tabaco, se hace antitaurino y funda la oenegé Lobos y Lobas sin Fronteras, subvencionada por el Instituto de la Mujer. Fin.