martes, 29 de abril de 2014

Alves y el plátano

Creo que con el tema Alves-Racismo se está haciendo una montaña de un granito de arena. Que quede claro que no soy racista; es más, soy católico; no hago distinción de personas por su raza, color o ideas. Somos todos iguales.
Dicho esto, vamos con el curioso señor futbolista. Como todos sabéis, a Dani Alves se le llama mono desde hace bastantes años. Nunca he oído aplicar tal "adjetivo" a otros futbolistas de nuestra liga, que comparten color de piel con este señor. Y hay muchos jugando en nuestro país. Está claro que hay impresentables racistas que la tienen tomada con los jugadores negros.
Ahora bien, trabajo en un colegio. Los chavales de 3º ESO son muy amigos de ponerse motes entre ellos. Tengo un alumno que le dicen "el mono" y... no es negro. Es blanco como la leche. El mote viene de que se mueve como un mono. ¿Eso es racismo? No. Es gilipollismo, pero no racismo. Y me pregunto porqué ese mote en Alves es racismo y en mi alumno no lo es. Otros alumnos míos son "el besugo", "el anguila", "el empo" (de empollón), "la bola", "el chime", "el negro", "copito de nieve", y un largo etcétera de nombres absurdos. En ningún caso los motes son por racismo. Creo que está mal llamar a los demás por motes. Pero de eso al racismo hay mucha distancia.
Impresentable el cafre que tiró un plátano al futbolista. Pero decir que es un gesto de racismo me parece un pelín atrevido.