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martes, 1 de septiembre de 2009

Retomando las buenas costumbres.



Ya ha llegado el fin del verano, vuelven las prisas, los horarios, los jefes, los corticoles, … y empezamos a programar el año: la compra de uniformes, forrado de libros, peluquerías caninas, …en fin lo de siempre….


Después de 15 días tirado en la playa sin “hacer el huevo” uno debería tener ciertos remordimientos, pero lo que tiene ser funcionario es que uno está vacunado contra la desidia y la dejadez.


El verano me ha dejado mucha comida “grasa” en mi sistema digestivo, muchas horas de somnolencia debajo de una sobrilla, bastantes cervecitas, muchas horas de ipod en las orejas y muchos y divertidos cafés debajo de una parra llenos de “sanos vaciles”… en fin un veranete aprovechao, y COMO TODO EL MUNDO HACE MAS O MENOS LO MISMO NADIE TIENE HUEVOS A LLAMARTE VAGO….

¡¡me encanta el verano!!


Sin embargo el abandono del blog de estos dos últimos meses si que me tiene un poco preocupado, así que me he propuesto retomar tan lúdica actividad, a ver si Redford se aplica un poco y volvemos a las andadas…, .....si Kika le deja ..... ;-) ....


Feliz vuelta a la normalidad a todos.

jueves, 13 de marzo de 2008

Asociación de damnificados



La famiglia, con el supremo al frente, tiene por costumbre reunirse una vez al año en un lugar recóndito. Acuden hermanos, primos, sobrinos… O lo que es lo mismo, la tribu al completo. Y toca este fin de semana.

Robert y un servidor desapareceremos durante tres días del mundanal ruido. Es lo que tiene. Haremos esfuerzos por intentar sobrevivir a las adversidades, la falta de cobertura de móvil y la comida en exceso.

En una ocasión como esta, hace ya cuatro años, fundamos la “Asociación de Damnificados por la famiglia”, y desde entonces aprovechamos el evento para tener la junta general anual. Con un par de gin tonics las propuestas suelen ser más sabrosas.

Como era de esperar, las parientas se tomaron la “Asociación de Damnificados por la famiglia” como una “Asociación contra la famiglia”. ¡Nada más lejos de la verdad!.

Pensándolo bien, seguro que después de esta entrada a Robert y a mi nos toca dormir en la buhardilla. Y es que el subtítulo del blog lo dice todo: ¡¡LA FAMIGLIA Y DOS MÁS!!

jueves, 6 de marzo de 2008

¡VIVA LA LIBERTAD!


A todos los que amais a la libertad y a España. No os perdáis el vídeo que ha colgado nuestro amigo Suso en su blog. Tal y como él dice lo firmaría cualquier español que crea en España, sea de izquierdas o de derechas. Me ha parecido genial; sencillamente genial. Resume lo que pensamos una gran parte de españoles. No os quedéis en quién lo dice; quedaos en qué dice. Suso, un diez.
Reconozco que soy un sentimental. Me he emocionado.
Pinchad aquí: ¡Viva la libertad!

domingo, 17 de febrero de 2008

Cosas de niños

Estoy estos días muy preocupado con mi hija. Lo reconozco. Tiene 22 meses, y era una niña dulce y delicada. Algo tenemos que estar haciendo mal mi parienta y yo.

Si hubiera escrito esto hace quince días hubiera dicho "tiene 22 meses, y es una niña dulce y delicada". Pero desde hace diez días va al colegio, y el cambio ha sido espectacular. Hasta me he planteado presentarla al casting de la película "La niña del exorcista 3"...

Lo bueno de bucear en internet es que uno aprende de todo. Buscando y buscando he incorporado a mi corto bagaje de conocimientos psicopedagógicos algo relacionado con las rabietas de los niños. El desencadenante puede ser muy variado, del estilo "mi papá no me deja meter los dedos en el enchufe" o "quiero chocolate". Eso dice la teoría, pero en realidad es que les brota. Así sin más. Y punto pelota.

La continuación, muy muy interesante es: ¿qué es lo más importante de una buena bronca? Dos personas. Si uno no quiere dos no pelean. O mejor, si uno no quiere el otro no se mosquea. O se mosquea en vano, que a veces es francamente divertido. Para muestra un botón (lo estoy comprobando y parece que funciona).





Para colmo tiene bronquitis, y el pediatra le ha recetado supositorios, que se los pongo yo. La primera experiencia le llegó por sorpresa, así que no hubo dificultades. El problema es que aprendió rápido, y desde entonces parece que el supositorio es lo menos parecido al pelo de una gamba.

miércoles, 16 de enero de 2008

Ellos son como son

Muy a menudo, las cosas que parecen más simples son, en realidad, las más complejas de entender. No es nada fácil intentar educar a un niño (o una niña, en este caso concreto).

¿Qué hacer si al ir a despertarla por la mañana la encuentras sin pijama y sin body? ¿Y si además se ha quitado el pañal? (el pañal, con carga química incluida, se encontraba en mitad de la cuna y el arma de destrucción masiva había repartido su contenido por las sábanas, el protector de la cuna, las piernas, los dedos, el pijama y el body).

Por lo menos podré hacer negocio...


sábado, 8 de diciembre de 2007

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Una noche de verano


Tenía yo diecisiete o dieciocho años. No me acuerdo de la edad exacta, pero si de las circunstancias. Como si hubiera ocurrido ayer mismo.


Tumbados en hamacas, al fresco de una noche de verano, nos encontrábamos mirando las estrellas mi madre, una hermana mía y yo. Era casi el final del mes de julio.



Estábamos en silencio y de repente mi madre empezó a recitar:


How sweet the moonlight sleeps upon this bank!

Here will we sit, and let the sounds of music

Creep in our ears: soft stillness and the night

Become the touches of sweet harmony.


Look, how the floor of heaven

Is thick inlaid with patines of bright gold:

There's not the smallest orb that thou behold'st

But in his motion like an angel sings

Still quiring to the young-eyed cherubins;

Such harmony is in immortal souls;

But, whilst this muddy vesture of decay

Doth grossly close it in, we cannot hear it.





A continuación lo volvió a recitar, pero traducido al castellano.





Jamás me había pasado por la cabeza que mi madre pudiera recitar a Shakespeare de memoria. Fue una sorpresa máyúscula para mi. Busqué el texto (El Mercader de Venecia, acto V) y hoy, casi veinticinco años después, todavía soy capaz de recitar sin olvidar una palabra





¡Cuán dulcemente duerme el claro de luna sobre ese bancal de césped!

Vamos a sentarnos allí y dejemos los acordes de la música

que se deslicen en nuestros oídos. La dulce tranquilidad y la noche

convienen a los acentos de la suave armonía.



¡Mira cómo la bóveda del firmamento

está tachonada de innumerables patenas de oro resplandeciente!

No hay ni el más pequeño de esos globos que contemplas

que con sus movimientos no produzca una angelical melodía

que concierte con las voces de los querubines de ojos eternamente jóvenes.

Las almas inmortales tienen en ella una música así;

pero hasta que cae esta envoltura de barro,

que las aprisiona groseramente entre sus muros, no podemos escucharla.