sábado, 20 de noviembre de 2010

El socialismo

Revisando correos antiguos me he encontrado con esta historia. Me ha parecido muy interesante para que aquellas personas que no entiendan de política, sepan qué significa el socialismo y el pensamiento marxista. Es una explicación muy sencillita, que hasta Leyre Pajín podría captar. Dice...

En una conocida y reconocida Universidad latinoamericana se suscitó una discusión entre el profesor de Economía y sus alumnos. Los alumnos insistían en que el Socialismo era bueno, que sí funcionaba bien y que era la mejor forma de gobierno, pues en él no existían las clases sociales, ni pobres ni ricos, ya que todos eran iguales. “La producción y la riqueza deben ser repartidos equitativamente entre todos, para el beneficio común”.
El profesor, quien escuchaba con atención, decidió entonces hacer un experimento con todos los alumnos y propuso este plan:

-Muy bien- señaló. -De aquí en adelante las calificaciones que obtenga cada alumno en sus exámenes serán promediadas entre todos los alumnos. Así cada uno obtendrá ese “beneficio del estudio y del esfuerzo común.”

Aunque no todos los estudiantes entendieron muy bien el nuevo plan, aquellos que iban más atrasados en sus estudios, que eran los más numerosos, aceptaron de inmediato logrando fácilmente la mayoría de los votos.


Al llevarse a cabo el siguiente examen, se vio que la media de las notas era un 7.8 para todos. ¿Obtener más sin mayor esfuerzo? ¡Excelente idea! ¿A quién le dan pan, que llore? Como es natural, los estudiantes que se habían preparado bien estaban inconformes, en tanto que los que no habían estudiado se encontraban satisfechos y felices.

Cuando se presentaron al segundo examen, los estudiantes que estudiaron poco estudiaron menos aún; y los que habían estudiado mucho decidieron no empeñarse tanto, ya que de todos modos, no iban a lograr obtener un diez... y también estudiaron menos . ¿Por qué iban a desvelarse estudiando si de todos modos no tendrían en cuenta su esfuerzo? La media del segundo examen fue de 6.5

Al perderse el entusiasmo y el afán de superación el ánimo decayó. Nadie quiso ya estudiar, hacer tareas ni dedicarle más tiempo a la materia. La motivación se desplomó. Nadie estuvo conforme. Los buenos estudiantes se quejaron de que no valoraban su dedicación; y los flojos dijeron que sí era justo obtener mejores notas a través del esfuerzo de los demás, pues las calificaciones tenían que obtenerse y “repartirse equitativamente entre todos...” Sin darse cuenta estaban estableciendo los principios básicos del Comunismo. ¡y aun exigían más!
Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen fue el acabóse: la media fue de 4. Todos suspendieron Los estudiantes empezaron a pelear entre sí culpándose unos a otros por los fracasos obtenidos, hasta llegar a los insultos e incluso, a los golpes. Ninguno estaba dispuesto a estudiar para que se beneficiaran los otros que no lo hacían.

Y sucedió lo que ya se esperaba. Las notas nunca mejoraron y, obviamente, para asombro general, todos suspendieron la asignatura de Economía. Ya para entonces el experimento estaba latente y bajo la lupa de toda la Facultad, y pronto, también de toda la Universidad. Todos estaban pendientes del resultado.

El profesor preguntó entonces si comprendían ahora el significado del Socialismo, en el que todo es de todos, y a la vez de nadie en particular. Así es. Las calificaciones que habían obtenido pertenecían a toda la clase y no a cada alumno.

La explicación es sencilla. Simplemente se debe a que el ser humano está dispuesto a sacrificarse trabajando muy duro cuando la recompensa es atractiva y justifica el esfuerzo propio; pero cuando el gobierno suprime ese incentivo y le quita al productivo para darle al pasivo, nadie va a hacer ya el sacrificio necesario para lograr la excelencia. Por supuesto que no. ¿Para qué? La lección en el aula ha terminado. Ahora corresponde a los lectores meditar sobre este hecho. Hay que observar y evaluar los resultados que se han obtenido -o mejor dicho que NO se han obtenido- en Cuba, China, Venezuela, Bolivia y la Unión Soviética. Al final el fracaso será general.

Abraham Lincoln expresó hace ya muchos años:

1.- No se puede crear prosperidad desalentando la iniciativa propia.

2.- No se puede fortalecer al débil debilitando al fuerte.

3.- No se puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.

4.- No se puede mejorar al pobre destruyendo al rico.

5.- No se puede elevar al asalariado oprimiendo a quien paga los salarios.

6.- No se pueden resolver los problemas mientras se gaste más de lo que se gana.

7.- No se puede promover la fraternidad y el progreso de la humanidad promoviendo e incitando al odio de clases.

8.- No se puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.

9.- No se puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia, su libertad y su iniciativa.

10.- No se puede ayudar a los hombres realizando por ellos permanentemente lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

bonito resumen

democracia = socialismo = satanico

no se puede esperar mas de un facha de mierda, bueno, yo cerrare la ventana y me olvidaré de ti, pero te consumiras en tu estupidez y tu amargura toda tu miserable vida sin llegar a mas que a un despreciado facha de mierda

New-Man dijo...

Ja Ja Ja....."facha de mer"....esa si que es buena....Redford... a por ellos que son pocos y cobardes!!!!

Robert Redford dijo...

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja Soy un facha de mierda... jajajajajajajajajajaja