jueves, 17 de enero de 2013

Pep Nietzsche: el filósofo alemán de Sampedor

Resulta que el poeta, el dalailama del fútbol español (con perdón de los españoles), el filósofo del balompié catalán, el paradigma de la humildat culé, Guardiola, se nos va al fútbol alemán. Ha elegido una oferta del Bayern de Munich y lo entrenará a partir de la próxima campaña, y durante tres temporadas. 
Por lo que estos días hemos leído en la prensa, tenía más ofertas de varios clubes europeos; especialmente ingleses e italianos. Pero al final, a Alemania. A aprender alemán. 
Nunca me ha gustado este individuo. Ni como jugador ni como entrenador. Y las sensaciones que tengo de él como persona, por las ruedas de prensa, entrevistas, etc... no son buenas. 
Como jugador, me parecía lento, lento, lento. Mientras jugaba en el Barça no me importaba su lentitud; es más, la aplaudía. Lo malo era cuando iba con la selección española. Sí, he dicho bien, con la selección española... esa selección que representa a un país que, según él, no es el suyo. Pues cuando se calzaba las botas de la selección...¡¡¡cómo ralentizaba nuestro juego!!! Sólo sabía pasar a derecha e izquierda; nunca hacia delante. Debió de perderse las clases sobre el fútbol vertical. Terminó en el Brescia italiano. Allí fue sancionado por dar positivo en nandrolona. Un santo varón.
Como entrenador... ¿Qué ha hecho Guardiola? Le dieron un equipo campeón. Ya estaba hecho. A ese equipo le hace campeón hasta Lotina, entrenador ascensor por excelencia. No creo que Guardiola tenga mucho mérito por lo que hizo en el Barça. El gran acierto fue de la Junta Directiva y del cuerpo técnico. No ha demostrado nada aún en el fútbol. Lo mismo le pasa ahora a Tito. No sé... sería como si le diesen el coche de Vettel a Kobayashi... seguro que ganaría...pero por el coche, no por él.
¿Por qué se va al Bayern? Pienso que un tío como él, acierta eligiendo el Bayern. Creo también que, ninguno de los grandes entrenadores, hubiese elegido al Bayern. Pero para él sí que le va bien. Ahí van mis razones:
  1. La plantilla que tiene se acerca a la del Madrid o Barça.
  2. El Bayern es un equipo con peso en Europa. Y si no, el señor Beckenbauer se encargará que lo tenga. Lo malo va a ser que a partir de ahora los árbitros europeos tienen que decidir a quién ayudar: al Barça o al Bayern.
  3. No tiene rivales en la liga alemana. Ni Leverkusen ni Borussia ni Eintracht, le llegan a la suela del zapato. No va a tener rival allí. Ganar títulos alemanes va a ser pan comido. Eso es lo que busca un mediocre... Va a ser como entrenar al Madrid o al Barça, pero sin "el otro", sin rival. Doblete alemán garantizado.
  4. Ponen a su disposición mucho dinero para fichar lo que le plazca. Chigrinsky.
  5. Su bestia negra, Mouriño, NUNCA aterrizará en el fútbol alemán. La gloria futbolística se consigue en España, Inglaterra o Italia. Por esto Guardiola puede estar tranquilo que salvo en partidos de Champions, no verá a Mouriño. Y con un poco de suerte, ni eso.
  6. Los medios de comunicación allí no son como los de aquí. Le dejarán tranquilo y no tendrá que inventarse rollos interminables donde muestre su extrema humildad.
Guardiola ha elegido la vida fácil, sin problemas. Devolver al Milan o al Liverpool a donde deberían estar, si que es un reto interesante. Pero eso, queda para los valientes como Mouriño.

2 comentarios:

Javier dijo...

LIBERTADDDDDDD......QUE CADA UNO HAGA LO QUE QUIERA Y QUE LOS DEMÁS NO CRITIQUEN...

Robert Redford dijo...

Pues eso...libertad también para mi para criticar lo que me dé la gana