jueves, 29 de mayo de 2008

Amor de padres

2 comentarios:

tedeká dijo...

Seguro que la culpa la tiene el padre, por permitirles hacer lo que quieran, por no guardar el bote de pintura en su sitio y por estar durmiendo la siesta en vez de estar atento a lo que hacían. Lo que me extraña es que el aspirador que se dejó la madre en la sala de estar no lo hayan tocado.

Paul Newman dijo...

Muy acertado. Si señor. Al final nos acaban dando hasta en el cielo de la boca por cosas en las que no tenemos nada que ver. REBELION.