jueves, 18 de junio de 2009

TIENEN BUENOS MAESTROS

Muchas veces Redford y New-man nos hemos preguntado ¿cómo es posible que tanta gente siga engañada con Zp y su inutilidad manifiesta?

Salvando las distancias, es una pregunta que me he hecho muchas veces al pensar como pudo ocurrir que en la Alemania anterior a la guerra tanta gente apoyara a Hitler y el nazismo llegando posteriormente incluso a provocar un holocausto como no se ha conocido.

Ya hace algún tiempo que recopilo documentación sobre esto, y el otro día estuve releyendo lo que sigue:

1. simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".
4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

Esos 11 puntos o principios fueron empleados por los Nazis para ir introduciendo la ideología nazi sobre el pueblo, se atribuyen a Goebbels Ministro de la Propaganda y probablemente uno de los más importantes artífices del triunfo Nazi.

Si tenéis un rato leerlos con calma, uno por uno (el 5 me parece “glorioso”) se pueden aplicar al momento actual. Si juntamos este marketing social con la pésima formación académica y humana que actualmente nos rodea tendremos un resultado que responderá en parte a la pregunta que tantas veces nos hacemos Redford y New-man.

1 comentario:

Robert Redford dijo...

Gracias. Me ha quedado muy clarito todo. Y tienes mucha razón en lo glorioso del punto 5.