lunes, 28 de septiembre de 2009

O Río o Chicago. Nunca Madrid.

Debo de ser uno de los pocos españoles que no quiere que este viernes se elija a Madrid como sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Y no entiendo a los que les va la vida en que así sea. Bueno, a Gallardón sí lo entiendo; pero a la gente de a pié que se junta en la Cibeles para pedirlo, no.
La pregunta es: ¿Quién va a pagar todo eso?¿De dónde ha salido el dinero que se han gastado ya? En el caso de que Madrid sea la elegida ¿de dónde saldrá la millonada que falta?
Muchos me dirán que si los patrocinadores, que si el COI, que si... pero al final, todo va a salir de mi bolsillo y del tuyo. Y todo por un capricho de Gallardón. Y porque su nombre quede impreso en los libros de historia.
En estos momentos de crisis, lo que menos necesitamos, es derrochar el dinero de esta forma. Ya nos llega con que el gobierno subvencione a los homosexuales de ¿Tanzania? o la Generalitat catalana tire mis impuestos en embajadas costosísimas por todo el mundo. O que ZP se gasté mi parte en llevar a sus hijas-quasimodo de paseo a la Gran Manzana.
¿Por qué no se gastan todo eso en potenciar empresas para crear empleo? ¿Por qué no piensan, de una vez por todas, en la clase media de este país? ¿Por qué le siguen regalando mi dinero a los jornaleros andaluces?
El problema está en que gestionan dinero que, como dijo una ministra socialista, no es de nadie. Gestionan dinero público sin ningún tipo de criterio en el gasto. Y como los contribuyentes no les pedimos explicaciones, a gastar en lo que sea. Y Gallardón, en cuestiones de gasto, parece socialista. El buen político no es el que más gasta sino el que mejor administra lo que hay.
Lo malo es que no tengo ninguna esperanza en que esto cambie. Con el PP pasará lo mismo (por lo menos con el PP de Rajoy).
Así que prefiero que elijan a Río de Janeiro o a Chicago. A lo mejor surge algún político que pueda dedicar todo ese dinero a cosas productivas de verdad.
Espero que este viernes pueda brindar por la no elección de Madrid.

2 comentarios:

El último de Filipinas dijo...

Soy madrileño, pero lo de la Olimpiada nunca me ha despertado mucha pasión.
Pero después de que un grupúsculo independentista catalán se ha puesto del lado de Chicago porque califica la opción madrileña de fascista, no me queda más remedio que desear que la Olimpiada se venga para acá.
Algo parecido a cuando quemaban fotos del rey.

Robert Redford dijo...

Hombre, si me lo pones así, pues que venga la olimpiada. Todo sea por no pensar lo mismo que esos energúmenos. Pero ¿por qué calificaban la opción de Madrid como fascista? ¡¡¡¡Si los fascistas son ellos!!!