domingo, 23 de mayo de 2010

Juan Manuel de Prada irónico

Tengo que reconocer que cada día me gusta más Juan Manuel de Prada. Lo leo y lo escucho desde hace tiempo. Y cada vez está más certero en sus opiniones. Copio y pego un trozo de un artículo que escribió hace una semana en Libertad Digital. Me ha encantado el tono irónico que ha utilizado en él.

Que Bono sea una cristiano y socialista fetén es algo que está fuera de toda duda; y para comprobarlo no hay más que leer el articulazo que se marcó defendiendo la nueva ley del aborto, rematado con aquel apóstrofe que dejaba chiquito el que Jesús lanzó a la mujer adúltera: «¡Mujer, actúa en conciencia, esta ley no te condena!». En aquel articulazo, Bono afirmaba que «quiere inspirar su vida en el Evangelio de Jesús»; y nadie podrá discutir que lo intenta como un auténtico jabato. Yo, puesto a mirarle con lupa los desfallecimientos en su ideal de vida evangélica, sólo he logrado detectarle dos: el primero cuando se injertó un felpudo capilar, rasgo de vanidad que parece rebelarse contra el pasaje evangélico que nos enseña que hasta los cabellos de nuestra cabeza están todos contados; y el segundo cuando la «extrema derecha» acudió al Registro de la Propiedad y le encontró pisos hasta debajo del felpudo capilar, rasgo de avaricia que parece contradecir el pasaje evangélico que nos aconseja no amontonar tesoros en la tierra. Pero dos golondrinas no hacen verano; y, además, a nadie debe extrañarle que, en su seguimiento del Evangelio de Jesús, Bono se haya saltado alguna página sin querer, pues como todo el mundo sabe las ediciones del Evangelio que circulan por ahí están todas impresas en papel biblia, que es un papel muy finústico y delicado que dificulta mucho pasar las hojas. Si en la impresión del Evangelio se emplease, pongamos por caso, el mismo papel correoso que la fábrica nacional de moneda y timbre emplea en la impresión de billetes de quinientos euracos, estoy seguro de que a Bono, deseoso de inspirar su vida en el Evangelio de Jesús, no se le habría pasado ni un solo pasaje. Y ya estaría, como cristiano y socialista fetén que es, vendiendo cuanto tiene y dándoselo a los pobres, como Jesús recomendó al joven rico que quería alcanzar la vida eterna.

3 comentarios:

Maribeluca dijo...

habla bien y en muchas cosas estoy de acuerdo, pero me cae fatal por pedante y alguna cosa más que no hace al caso..¿cuándo ha hecho las paces con Federico y César?

Suso dijo...

Me extraña que el artículo se publicara en Libertad Digital, por lo que ha dicho Maribeluca.

El tío,para mi, pedante,don marisabidillo,y con bastantes sombras(sobre todo en lo personal)

Además va de copia y pega de César Vidal, y con uno ya basta. Su argumento para estar en la Cope como está era que César no era católico.

Cuidadín con él.Hace unos días amenazó con largarse de la Cope por motivos poco claros.

No me gusta este tío.Además,y esto ya es muy personal,tiene un pelo muy guarro,demasiada grasa.Hay champús para eso.

Robert Redford dijo...

A mi también me extrañó lo de libertad digital. Pero el amigo que me lo mandó me aseguró que fue allí. A lo mejor lo que tengo que hacer es cambiar de amigo.